martes, 30 de agosto de 2022

En el 7 de agosto de 2022

No había vuelto a escribir. Con los años se van esfumando los temas. Creo que ahora, con la situación del país, es un buen momento para expresar opiniones. Siempre he vivido molesto con esa actitud de todos los políticos de poner sus intereses personales por delante de los del país. El tiempo de estos personajes, que los contribuyentes estamos pagando con unos salarios desproporcionados, se gasta en rencillas mezquinas dónde los únicos beneficiados son sus propios egos. 

 Históricamente, venimos a ser un país muy triste, un país con amnesia, dónde la memoria no hace parte de nuestras tradiciones. El olvido es un sentimiento promovido por los mismos políticos. Eliminaron en las escuelas el estudio de la historia, esa materia que, aunque pueda tener toques de fábula, es una gran generadora de identidad. Por culpa de esto, ha surgido una generación que ignora de dónde viene y no está segura para dónde va. Es la generación de los Fredys, Maicols, Alexanders, Lezlis, Sneyders, Ronals, Elvis y James. Esa generación que tuvo que aferrarse a los medios masivos y a las redes sociales para poder identificarse con algo. Ignorante de su historia y de la evolución del mundo, fue la gente que nunca supo que existió el muro de Berlín ni conoció la “CORTINA DE HIERRO”. La que eligió al último presidente. Los que esperan un cambio drástico en el comportamiento de los políticos tradicionales.

 Hasta ahora, el único cambio que se ve venir, es un incremento en el costo de vida de la clase trabajadora dirigido a sostener los caprichos y los sueldos de todos los “colegas” que se adhirieron al nuevo presidente y los del mismo mandatario, que pretende colmar a ciertos grupos con toda suerte de beneficios y subsidios con un costo enorme para el presupuesto del país.

 Sería bueno que este nuevo gobierno entienda que lo que se debe generar es empleo. Si todos trabajamos el país progresa y si trabajamos sin que nos expriman los políticos, progresamos aún más. Agredir a las clases productivas, es atacar las fuentes de empleo y esto reduce las posibilidades de trabajo. Por otra parte, están los grupos étnicos y sociales que creyeron en los beneficios que iban a obtener por aportar su voto. Ya tenemos indígenas quemando plantaciones de caña de azúcar porque se les dijo que eran propietarios de las tierras ancestrales y vándalos, con pretensiones políticas, bloqueando vías. 

 Espero que ese “cambio” prometido, esté dirigido a corregir malas decisiones. Que no vaya contra las cosas que funcionan (aunque hayan sido generadas por gobiernos anteriores). Que cualquier iniciativa tenga como prioridad el beneficio los ciudadanos promedio de este país y no el placer personal de algún demagogo ególatra. Luis Enrique Osorio agosto de 2022